El equipo trabajó desde el análisis de las necesidades de productos de cada sucursal, según los movimientos, teniendo en cuenta las ocupaciones de los depósitos para tener una visión global de las necesidades de compra desde el punto de vista logístico.
Actualmente, se tienen en cuenta indicadores semanales de posibles quiebres de producto por sucursal que permiten adelantarse y evitar los mismos.